Fundado sobre la promesa de Dios
JULIO C. HERNANDEZ MUSSIO
IGLESIA BAUTISTA GRACIA
SAN JOSE,COSTA RICA
Naci en San Jose, Costa Rica y fui criado en una familia de clase media. Cuando yo naci, mis padres recientemente se habian hecho parte de una iglesia Protestante y recibian persecucion por parte de sus amigos catolicos pr causa de su fe. Mi padre era, en aquel entonces, un comerciante dueno de una cadena de negocios en Costa Rica. El habia recibido algun entrenamiento en la iglesia evangelica y era tesorero, diacono y pastor laico.
Era un miembro muy fiel y celoso por la obra. En 1984, mi familia enfrento una crisis. Mi padre tuvo problemas comerciales, que a la verdad aun no conozco bien, pero esos problemas nos hicieron perder nuestra paz. Mi padre se vio muy frustrado y desesperado. Ya que no tenia conocimiento legal, temia lo que la otra parte le pudiera hacer y estaba recibiendo amenazas. En un intento por apacigiuar la situacion, mi padre le entrego la Escritura de nuestra casa, entrego mercaderia y muchas otras cosas. Pero el hombre no nos dejaba de molestar
. Mi padre corrio en busca de consejo por parte de su pastor. Aquel pastor escucho toda la situacion y le conto a mi padre que el iba a viajar a los Estados Unidos, y que si quisiera lo podria acompanar mientras la turbulencia se calmaba. Mi padre tomo su consejo y saco visas Americanas para toda nuestra familia. Luego, nuestros familiares nos ayudaron a vender mercaderia para pagar los boletos. Mi padre fue el primero en volar, una semana despues mi madre junto con dos hermanos mios, y por ultimo volamos mi hermano mayor y yo.
Arribamos en los Estados Unidos en Diciembre de 1984. Fuimos recibidos y hospedados por una familia costarricense que vivia en un vecindario muy fino. Ahora inmigrantes en una tierra desconocida, pasamos por muchas dificultades. Asistimos a la iglesia con la familia que nos hospedaba donde se nos dio mucho apoyo. La iglesia nos dio un cuarto y nos traian comida semanalmente. Tambien fue por medio de una senora de la iglesia que mi padre obtuvo su empleo. Estabamos muy agradecidos con todos ellos.
Todos los ninos fuimos matriculados en escuelas y comenzamos a gatear a solas poco a poco. Conforme me criaba, mi padre y yo nos llegamos a acercar mucho el uno al otro. Siempre me llevaba con el a todo lugar que el iba y me ensenaba muchas cosas. Mi padre era un hombre muy dedicado e involucrado espiritualmente. De manera que yo recibi un privilegio muy especial que a la verdad no me agradaba mucho. Yo tenia que ir con el a todas las actividades de la iglesia. Cada culto, cada reunion, cada estudio para adultos, en fin... a todo. Por causa de mi crianza, mi conducta era diferente a los demas ninos de mi edad.
Mis perspectiva y opiniones eran diferentes. Yo pase por todas las clases de escuela dominical, cante todas las canciones y oi predicar a ‘todos los pastores. En algunas iglesias gritaban y lloraban, y adentro de mi yo sentia mucho miedo por lo que miraba y escuchaba. Cuando mi madre lloraba, esto me hacia detestar a la iglesia pero creia que de alguna manera ayudaria. Tras muchas de las predicaciones siempre hacian la invitacion, pero por alguna razon yo nunca levantaba la mano. Como no lo hacia me sentia triste y agustiado. Me preguntaba, ?iquest;Lo llegare a hacer algun dia??nbsp;
Por eso mientras vagaba cerca del mar, muchas veces lanzaba piedras rogandole al Senor que me mostrara si yo era salvo. Decia, “Si la roca pega en aquel lugar, deja que esa sea Tu senal de que soy salvo.?nbsp; Ahora le doy gracias a Dios ya que de haber hecho una ‘profesion de fe?hubiera sido mas orgulloso y endurecido al escuchar el evangelio verdadero. No mucho despues que cumpli los doce anos de edad, recuerdo a una ‘hermana? decir, ?iexcl;Oh! ya edad para bautizarse!?nbsp; Y del dicho al hecho, en pocas semanas me hallaba en la pila bautismal. Cuando sali del agua, me sentia muy feliz de todo.
Yo pense que ya habia cumplido con todo. Se me hizo tomar un juramento ante la congregacion de ser fiel y de pagar mi diezmo de alli en adelante. Fue entonces que comence mi vida religiosa. Fui disciplinado en la iglesia y normas de muy alta moralidad me fueron impuestas. Unos anos despues nos hicimos miembros de una iglesia Bautista Fundamental Independiente muy grande y trabajadora.
Esa iglesia era muy diferente a otras iglesias. El enfoque de los servicios era la predicacion de la Palabra en lugar de tanto cantar, como en las demas iglesias. La Biblia era la autoridad unica y final. El pastor tenia un corazon muy grande hacia la juventud y una vision a largo plazo para la iglesia. El pastor predicaba fuertemente contra los cristianos carnales y las cosas mundanas. Conforme me involucre en la iglesia, al asistir a todos los cultos empece a desear las cosas espirituales.
Empece a leer la Biblia, oraba, ayunaba, salia a ganar almas, trabajaba en un ministerio de autobuses, visitaba, etc. Los malos habitos pecaminosos se quedaron atras conforme me involucraba mas y mas. Para este tiempo yo estaba atravesando por mi epoca de estudios colegiales. En cuanto a lo academico, me iba muy bien. Era miembro de clubes academicos a nivel estatal y nacional. Mis calificaciones eran bastante buenas, y una vez fui nominado Escolar Congresional y se me invito visitar a Washington D.C. Tanto mi vida espiritual como mi vida personal marchaban bien.
Ademas, durante un campamento de jovenes senti el llamado de Dios para servirle a El, asi que hice planes para asistir a una Universidad Teologica para ser pastor. Queria vivir para Cristo con todo mi corazon. Aparte de todo esto, mi familia entera andaba bien. Mi hermano mayor trabajaba, mi padre progresaba y nuestra residencia legal estaba tramitandose. El ano 1994 marco un giro drastico de eventos en nuestras vidas. Visitamos nuestro pais natal para una estadia de un mes puesto que fuimos citados por la Embajado de los Estados Unidos en Costa Rica. Por fin habia llegado nuestra largamente ansiada cita (aprox. 7 anos). Estabamos muy ansiosos por poder ver nuestros parientes y nuestro terruno una vez mas.
Ya que veniamos hacia Costa Rica, revisamos todos nuestros documentos con nuestro abogado y todo estaba bien. Al llegar tuvimos una gran celebracion de bienvenida y rapidamente entramos al proposito de nuestra venida. Nos hicimos todos los examenes medicos, nos tomamos fotos, e hicimos todo lo requerido. Hicimos un pago de mas de $2.000 en la Embajada para el tramite de nuestra residencia. El Consul reviso las cosas una y otra vez.
Estabamos muy nerviosos pero felices a la vez puesto que finalmente tendriamos nuestro status legal. Las secretarias se reunieron con otros oficiales y nos volvian a ver. Algo andaba mal. Nos entregaron una hoja indicando la denegacion de inmigracion y el motivo. El oficial nos explico el tecnicismo (detalle) detras de la negacion y nos dijo que tendriamos que solicitarlo todo nuevamente. Aguardamos un mes en espera de respuesta de Washington por ver si se podia hacer algo a favor nuestro. Nada ocurrio. La desesperacion golpeo nuestros corazones. Estabamos confundidos por todo lo que estaba pasando. Yo estaba herido muy profundamente. Yo estaba desamparado en una tierra desconocida.
Nuestro “sueno Americano?desaparecia. Mi futuro junto con todos mis planes me estaba dejando. Yo oraba en lagrimas, pero no habia respuesta. Yo no queria perder los “Estados Unidos? Lo que mas me dolia perder era mi iglesia. Lloraba porque extranaba mi iglesia y mi pastor. Pero viendo que no podia solucionar nada, decidi esperar. Consegui un trabajo y alli la gente notaba una diferencia en mi. Yo siempre testificaba de Jesus y en contra de una vida de pecado. A principios del ano 1996, un companero de trabajo vino a mi y me pregunto,
“Julio, usted es Bautista, ¿verdad? -Es que hay un misionero coreano Bautista en Costa Rica que quisiera conocer ‘Ticos?para trabajar con ellos. ¿Por que no le ayuda a conocer y a relacionarse con la gente??nbsp; Cuando mi companero Jose me dijo que se trataba de un misionero Bautista, inmediatamente pense, “Seguro es un bautista mundano.?nbsp; Pero acepte su invitacion esperando que el pudiera ayudar en la iglesia en que me congregaba. Para ese entonces me habia hecho miembro de una pequena iglesia Bautista.
Entre en ella y fui hecho el lider de los jovenes. Dirigia los himnos en la iglesia, forme parte del cuerpo de maestros, y tambien predicaba en las clases de estudio biblico para los adultos. El Misionero Seong ju Jo y yo acordamos encontrarnos en un restaurante de la capital. El proposito de la reunion era el estudio Biblico y esto me agrado. Lo primero que me pregunto fue con respecto a mi salvacion. ?iquest;Ha nacido usted de nuevo??nbsp;
A pesar de que conocia el termino, curiosamente algo trabajaba adentro de mi para balancear todas mis obras y meritos contra haber nacido de nuevo. Ante la pregunta mi corazon palpitaba rapidamente y me puse nervioso... “Ssssii... ? le respondi. ?iquest;Como nacio usted de nuevo y cuando?? me volvio a preguntar. “Hace unos cinco anos, durante una clase para ninos... La maestro pregunto quien queria ser salvo y yo quise. No levante mi mano pero crei.? El Misionero Seong Ju Jo comenzo a compartirme su testimonio, y mientras lo hacia mis ojos se pusieron llorosos y se me hizo un nudo en la garganta.
Un voz resonaba en mi corazon diciendo, ?¡Cobarde! ¿por que no revelas tu deseo por conocer la verdad y del pecado que te condena??nbsp; A pesar que todo esto ocurria adentro de mi, yo no iba a llorar ante este hombre que ni conocia ni mostrar mi condicion de no salvo. Despues de todo, yo era un lider de la iglesia y, ¡que verguenza seria! Despues de su testimonio me compartio del capitulo 38 de Genesis (sobre Tamar), pero curiosamente yo nunca habia escuchado ni leido acerca de la justicia de Tamar.
Al principio dudaba sobre el proposito de este hombre oriental y lo que queria decir con tal historia. Me preguntaba, ?¿Por que me comparte sobre esa historia tan inmoral??nbsp; Mientras hablabamos me impresiono mucho verlo usar la Biblia como si fuera su diccionario para comunicarse conmigo. ¡Era muy instruido en la Biblia! Cuando terminamos el estudio Biblico, me quede con una gran sed hacia lo que habia aprendido. Ahora que pienso en aquel entonces puedo ver el poder que tiene la oracion porque se que el pastor Jo derramo muchas lagrimas por mi alma.
Continuamos teniendo sesiones del estudio biblico semanalmente. Como yo era ‘pastor juvenil? yo tenia que predicar. Ahora tenia una fresca fuente de agua. Le pasaba las ensenanzas a la juventud de la iglesia. Al principio era muy dificil pero conforme lo hacia, las cosas empezaban a harmonizar. Comence a entender. Conforme escuchaba los estudios biblicos empece a recordar lo que mi vida y ministerio habia sido. Todos alababan mi ministerio pero yo tenia pecado. Yo tenia que esforzarme por tratar de no pecar.
Tomaba decisiones y decidia no pecar pero siempre caia. Me sentia muy triste interiormente pero la gente en la iglesia reconocia mi trabajo de manera que tenia que guardar mi imagen ante las personas. Un dia que recuerdo muy bien fue la tarde que escuche acerca del buen Samaritano de San Lucas 10. Yo siempre fui ensenado por todos los pastores que yo tenia que ser el buen samaritano. Pero me di cuenta de haber sido enganado. Me halle en una extrema devastacion. Simplemente me quede alli moviendo mi cabeza y pensando adentro de mi, ?iexcl;Todos ellos estan equivocados!?nbsp; Mi ‘fe?y mis pensamientos fueron destruidos alli.
El Pastor Jo compartio las palabras halladas en San Mateo 7 y me explico sobre dos casas con diferentes fundamentos. Me explico de dos juicios que todo ser humano debe experimentar. El primero es el juicio sobre nuestro fundamento y el segundo es sobre la casa. Me pregunto sobre mi primer juicio; yo no tenia respuesta. Yo nunca habia experimentado el primer juicio de manera que me dijo que mi vida era como un hermoso y muy alto rasca-cielos, pero que mi edificio no tenia fundamento.
La Palabra de Dios lentamente fue derrumbando mi edificio a la realidad. Estaba asombrado de ver como el Diablo me habia enganado. Me di cuenta que no tenia nada que ver con Dios a pesar de estar en una iglesia y de estar trabajando para El. Aunque yo sabia de todas estas cosas, el pastor me pregunto a donde iria yo si muriera. Ya no lo sabia. Me dijo que me fuera a casa y pensara sobre ello al dormir.
Esto era como una tortura. En casa, ya no sabia si orar o no orar. Ya no estaba de acuerdo con las predicaciones de mi iglesia, y empece a juzgar a las personas alrededor de mi en la iglesia. El pastor Jo me compartio unos versiculos en Isaias 66:3-4, “El que sacrifica buey es como si matase un hombre; el que sacrifica oveja, como si degollase un perro; el que hace ofrenda, como si ofreciese sangre de cerdo, el que quema incienso, como si bendijese a un idolo.
Y porque escogieron sus propios caminos, y su alma amo sus abominaciones,...?/i> y desde entonces no queria volver a predicarle a nadie porque entendi que en lugar de estar sirviendole a Dios mi obra era tan abominable y sucia como si estuviera cometiendo homicidio. Baje mi guardia, deje de luchar y me rendi. Le dije al pastor que queria ser salvo. Yo no habia nacido de nuevo. Pero aun tenia mi ultimo pensamiento conmigo asi que pense que deberia arrodillarme y orar para aceptar pero el me detuvo.
“Julio, no se apresure. Satanas lo esta enganando.? Me vi a mi mismo como perdido y me sente en abandono. El pastor Jo compartio del bautismo de Jesus por parte de Juan el Bautista junto con Leviticos. Me explico sobre el sacerdocio de Juan y su mision junto con el trasfondo de Jesus como el Cordero de Dios. Entonces dibujo una larga linea del tiempo y me explico sobre el pecado en el mundo. Explico la relacion entre el pecado, la condenacion, el juicio y la libertad. Me incluyo a mi como parte de la humanidad incluida en el pecado del mundo.
Me explico que la imposicion de manos sobre el cordero era necesario para la redencion de manera que yo queria traspasar mi pecado. Entonces mire a Juan el Bautista como representante al leer las palabras de San Mateo 11:11, Mateo 3:15 y Juan 1:29. ¡Entonces entendi que Jesus habia realizado la limpieza y santificacion que yo tanto habia tratado lograr hacia mas de 2,000 anos! Me senti librado pero asombrado de lo tonto que yo habia sido sin conocer la verdad. Despues, mientras leia los libros de la Mision la fe se generaba adentro de mi automaticamente. Me encontre diciendo cosas de fe espontaneamente.
Yo habia sido un Nicodemo del siglo 20. A pesar de que tenia muchas cosas, carecia de vida espiritual. Poco despues, las palabras de Dios por medio de 1 Samuel 25 sobre la esposa de David, Mical y Abigail, reflejaron mi propia vida. Yo no queria vivir sin mi Senor. Aunque podrian haber dificultades, yo queria permanecer con mi Dios en Su iglesia. Basandome en la promesa de Dios deje mis responsabilidades en la iglesia anterior junto con mis propios sentimientos y recibi la gracia de poder estar con el siervo de Dios e Iglesia.
Alabo a Dios por traer tribulacion a mi y por haberme sacado de los Estados Unidos. De no haber sido asi hubiera seguido luchando en el pecado y nunca hubiera escuchado el evangelio. Aunque no recibi residencia legal en los Estados Unidos, recibi una residencia Celestial permanente.