Última Actualización: Enero de 2008

Evangelización

El religioso que no tiene convicción

Comencemos leyendo en la Biblia. San Marcos 2:1-12: ""Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra. Entonces vinieron a él unos trayendo un paralítico, que era cargado por cuatro como no podían acercarse a él a causa de la multitud, descubriendo el techo de donde estaba, y haciendo una abertura, bajaron el lecho en que yacía el paralítico. Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados. Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones: ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? y conociendo luego Jesús en su espíritu que cavilaban de esta manera dentro de sí mismos, les dijo: ¿Por qué caviláis así en vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico: Tus pecados te son perdonados, o decirle: Levántate, toma tu lecho y anda?

Pues para que sepáis que el Hijo del Hombre tiene protestad en la tierra para perdonar pecados (dijo al paralítico): A ti te digo: Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa. Entonces él se levantó en seguida, y tomando su lecho, salió delante de todos, de manera que todos se asombraron, y glorificaron a Dios, diciendo: Nunca hemos visto tal cosa". Hemos leído San Marcos Capítulo 2, desde el versículo 1 hasta el versículo 12.


LA FE QUE VE DIOS

Muy buenas, estimados ciudadanos de Seúl. Nosotros, que venimos de Pusan, Kwanju, Taegu, de diferentes ciudades, alquilamos un gran coliseo para llevar a cabo la campaña evangelística y ahí, nuestro Señor, con su sorprendente lucha, hizo cambiar el corazón de muchas personas. Nosotros, esta vez, al llegar la primavera, nos preparamos teniendo el proyecto de realizar la campaña evangelística en el coliseo. Durante el transcurso de la preparación de la campaña evangelística, mi corazón se tensiono considerablemente. Día a día, acercándose la campaña evangelística, entendí, delante de Dios cada vez más profundamente, que soy una persona incapaz. Constantemente, yo oro al Señor así: "Dios, ¿por qué para la salvación de estas grandes y maravillosas almas escoges y utilizas a esta inútil y débil persona? Si utilizaras a un ángel con mucho poder..."

Pero, por el amor que Dios nos tiene, él trabaja por medio de nosotros de acuerdo a su valiosa voluntad. Yo estoy muy agradecido. Esta vez, yo puedo anunciarles la palabra de Dios sólo nueve horas. Durante estas nueve horas ¿cómo pueden ser librados del pecado y cómo serán justificados y santificados para qué Jesucristo entre en su corazón y viva juntamente, con ustedes sin ninguna incomodidad? ¿Qué nos dice la Biblia acerca de esto? ¿Qué nos dice Dios? Acerca de esta verdad, deseo compartirles.

Claro que el primer día en la noche no comentaré todo sobre el tema. Yo les daré la palabra detalladamente y si es posible sin ausentarse, ustedes escuchen el tema el primer día en la noche. Los que no pueden participar por su trabajo o por la siesta, desearía que puedan escuchar al día siguiente en la noche; .después de buscar el cassette grabado. Después de escuchar el cassette, si no han entendido bien algunas partes y desean escuchar más, deseo que, acepten en su corazón las palabras que quiero compartirles. También deseo que el Espíritu Santo de Dios actúe en la palabra que estoy compartiendo cada hora.

Antes había unos hermanos tontos. ¿Ustedes saben a que clase de personas se les dice tonto? Como dicen los niños, a los que les falta inteligencia. ¿Es verdad? Estos eran unos hombres que solo tenían un grado de inteligencia de sólo dos cifras. Estos hermanos tontos, como no tenían trabajo y era muy difícil su situación, habían sufrido mucho, pero eran humanamente muy unidos y habían vivido amándose mutuamente.

Un día que estos hermanos estaban buscando trabajo y que con ansias lo pedían, llegaron a un hotel. Entonces ellos aceptaron gustosos, con tal de conseguir trabajo, recibir la mitad del sueldo.

El hotelero los veía muy sinceros y les dio el puesto. Los hermanos tontos se alegraron mucho. El segundo día el hotelero

les dijo que busquen y cambien un fluorescente del pasillo. Ellos estaban muy contentos, al ver que tenían trabajo. Desde el

Último piso, de piso en piso, bajaron con la escalera sobre el hombro para cambiar el fluorescente.

Viendo el fluorescente dañado primero trajeron la escalera. "Hermano ¿quieres que yo suba?" Bueno, sí, sube tú". El hermano menor sube y agarra bien el fluorescente. Entonces, el hermano mayor, abajo, gira la escalera.

La escalera no tiene ruedas y el hermano mayor suda a chorros conforme va girando. El hermano menor, arriba, pensando que se va a caer, trabaja incómodamente y dice: "Gira bien, no debe romperse el fluorescente" y así van girando. Avanzando muy despacio y con mucha dificultad, quitan el fluorescente. Después, ¿cómo se coloca un fluorescente? El hermano menor toma el fluorescente nuevo y otra vez el hermano mayor gira la escalera cuidadosamente.

Así, girando hasta marearse, colocan el nuevo fluorescente. Estos hermanos tontos no sabían bien acerca de lo dañado pero, sudando, hacían el trabajo con alegría.

El hotelero vino a ver. Estaban colocando el fluorescente nuevo. El hermano mayor sudaba a chorros haciendo girar la escalera. En el piso del hotel estaba puesto algo como alfombra que hacía más difícil girar la escalera y el hermano menor estaba arriba otra vez. A vista de ellos mismos, hacían bien, pero para los otros era necio y peligroso.

Seguramente que hoy, en este lugar, ustedes, participantes, ya sea que estén creyendo en Jesús o que deseen creer, o que digan que este mundo, peca mucho y vive impíamente, quieren seguir la vida de creencia. Seguro que los que están presentes, tienen este corazón. Actualmente ustedes ofrendan voluntariamente, también oran, sirven con esmero, y también leen la Biblia. Pero el problema es cómo está viendo Dios la vida de creencia de ustedes. Ese es el caso. Cuando ustedes oran, ¿cómo Dios escucha la oración? cuando ustedes alaban a Dios, sirven con todo el Corazón, dan culto a Dios, ¿cómo Dios recibe esto? claro, al dejar este mundo e ir allá, encontraremos el resultado de la vida de creencia que tuvimos hasta el fin, pero ya sería muy tarde.

Antes de que Jesucristo venga a la tierra, viendo el Antiguo Testamento, en la tierra de Judea estaban los judíos, los cuales tenían la fe en Dios. Esas personas, con mucho empeño, seguían la vida de creencia. Primeramente, esta noche, vamos a pensar acerca de cómo es esa clase de vida de creencia a la vista de Dios.


LA APARIENCIA DEL RELIGIOSO

Marcos 2:1 Busquemos por favor. Leamos todos juntos: “Entro Jesús otra vez en Capernahum después de algunos días”

Cada vocablo de la Biblia, una palabra, cada palabra, tiene profundamente el corazón de Dios. ¿Jesús fue a Capernahum por primera vez, o fue por segunda vez?

Viendo aquí esta palabra “otra vez”, podemos entender que no era la primera vez ¿verdad? Además, cuando Jesús fue otra vez a Capernahum, no se dirigió allá para estar unos años ni tampoco unos meses, sino fue después de algunos días. Aquí hay una palabra verdaderamente significativa.

Entonces, quiere decir que Jesús unos días antes fue otra vez ala ciudad de Capernahum. El asunto es que Jesús fue otra vez a Capernahum. Viendo Marcos 1:2122 aparece esto:

“Y entraron en Capernahum; y los días de reposo, entrando en la sinagoga, enseñaba y se admiraban de su doctrina porque les enseñaba como quien tiene autoridad y no como los escribas”

En los versículos 23 y 24, vemos que unos días antes, en Capernaum, Jesús había sanado a un hombre con espíritu inmundo. En Mateo Capítulo 8 y en Lucas Capítulo 7, acontece que Jesús va a Capernaum y sana al siervo paralítico de un centurión.

En la tierra de Judea, en Belén, nació Jesús. Luego creció en Galilea y la mayor parte de su pastoreo lo ha hecho en Jerusalén.

Desde Galilea, Jesús dio testimonio del Evangelio, en ese lugar escogió sus discípulos, que eran pescadores de origen y en Capernaum, verdaderamente, ha obrado mucho. Por eso Jesús fue a Belén, a Galilea y a Samaria. No fue de balde de una ciudad a otra. El no ha obrado imprudentemente.

Cuando Jesucristo empezó a pastorear, ha enfocado la obra en Capernaum. En el capítulo 2 de Marcos vemos que Jesús entra otra vez en Capernahum. "Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días y se oyó que estaba en casa".

Vamos a pensar esta palabra. Si Jesús hubiera pasado en silencio por Capernahum la primera vez, no habría ningún rumor de que él venía nuevamente. ¿No les parece así? y si había un rumor era porque Jesús había obrado.

A continuación, dice la Biblia, estando Jesús en la casa, se juntaron muchos de manera que ya no cabían ni aún a la puerta. Viendo que el lugar se llenó de personas hasta no poder moverse el cuerpo, se puede hallar qué clase de obra ha enfocado Jesús en Capernaum. Ya, cambiando un poco, en otras palabras, hay partes en que debemos pensar más profundamente. En aquella época de Jesús las personas que creían en el Judaísmo querían cumplir la Ley y procuraban cumplirla. Aparentemente, no había tantos religiosos que faltaban en dar las ofrendas. Aparentemente, no había defectos en la vida de creencia de los escribas y de los sumos sacerdotes.

Por eso, en la vida de creencia de ellos no había quien los reprendiera. Pero Jesús era diferente. Porque Jesús no miraba sus apariencias. El tenía que hacer algo acerca de la vida de creencia que se lleva aparentemente, acerca de la forma exterior bonita.

Supongamos que Jesús venga a esta tierra para que los judíos cumplan normalmente el día de reposo, la oración, las ofrendas y diezmos, para hacer que sean religiosos literalmente, él no echaría su corazón para ellos. Porque, aparentemente, ellos eran muy religiosos. Si Jesús les hubiera formado como religiosos, entonces no hubiera sido necesario que recibiera insultos y menosprecios y que muriera clavado en la cruz.


EL CAMBIO DE CORAZON QUE DESEA DIOS

Dios deseaba que ellos cambiaran de corazón. Hace millares de años, cuando la humanidad fue engañada por Satanás, se descarrió en gran manera. Los hombres, realmente, se descarriaron del camino que Dios deseaba para ellos. En la Biblia, Dios dice que cada cual se apartó por su camino. No era la voluntad de Dios que las personas se apartaran cada cual por su camino, yendo al Templo de Jerusalén solamente con su cuerpo.

Dios deseaba cambiar el interior de sus corazones. Porque yo también hallé profundamente la voluntad de Dios, no deseo que ustedes sigan como religiosos literalmente en la Iglesia. Hay muchas personas que yendo a la Iglesia derraman lágrimas, de vez en cuando. Hay anhelo en sus corazones, diezman y ayunan.

Pero muchas personas de hoy no se si harían así exteriormente porque como no hay cambio en la raíz de su corazón, aparte de lo espiritual les gusta más lo carnal que lo espiritual. Su Corazón está mucho más inclinado hacia lo del mundo; esto quiere decir que es mucho más grande su apoyo hacia el mundo que hacia Dios ayer en la noche, en nuestra Iglesia de Kenya, en África, he cenado junto con veinte secretarios del Ministro de Comercio e Industria.

Yo les comentaba sobre esto: Yo, en el año 1962, después de recibir la salvación, por más que pasé muchas dificultades. Dios, que existe, me ayudaba cada vez que tenía una dificultad. una vez, tuve que mudarme y no estaba fijada la casa ni tampoco tenía el dinero. Orando con ansias a Dios, El me proveyó la casa y el dinero necesarios. En otra oportunidad me dolía mucho el estómago y el médico me dijo que si así lo dejaba, yo podía morir. Yo oré a Dios. Al segundo día en la mañana, ya estaba completamente sano. Después de recibir el Perdón de Pecados, hace 30 años, he acompañado a Jesús Viviente y hay muchas obras que Jesús viviente ha hecho en mí".

Yo les interrogué a ellos: "Siguiendo la política, ustedes seguramente tienen muchas dificultades. Cuando hay una dificultad de Estado ¿cómo la solucionan?". Entonces, entre los secretarios había uno que con sinceridad creía en Jesús. Mientras hablaba con él durante el transcurso de la cena, verdaderamente había mucha paz en nuestros corazones.

Ven ustedes que hoy en día hay muchos que buscan a Jesús de boca. En realidad, muchas personas, cuando pasan una dificultad, ni siquiera como una migaja, aceptan la ayuda de Jesús. Creen en sí mismos que están siguiendo bien su vida de creencia. Cuando yo pastoreaba en Seúl, una señora desconocida vino a buscarme. Ella no era hermana de nuestra Iglesia, se congregaba en otra Iglesia. Como tenía vergüenza de hablar con el Pastor de su Iglesia, me pidió una consulta. Durante una hora he escuchado que la señora pasó con mucha dificultad más o menos diez años. "Esta dificultad comienza con mi marido, por eso ya no puedo seguir esta vida, tengo que separarme, ya no quiero vivir la vida de creencia porque durante todo este tiempo nada he podido obtener de Dios". Yo le dije así: "El Dios en que yo creo es caluroso, es un Dios con abundante amor, ¿Cómo usted puede creer en un Dios sanguinario? Realmente esa clase de Dios no es él. En su vida de creencia hay algún problema. Por más que Dios quiere ayudarle, por más que Dios quiere escuchar su oración y quiere aceptar su ofrenda, por más que quiere aceptar su adoración, no hay oportunidad. ¿Cuándo la habrá? Eso es precisamente porque usted no ha recibido solución del pecado". Señores, en Marcos, podemos ver el corazón de las personas que estaban en Capernahum y a nuestro Señor Jesucristo deseando obrar.

Esta noche El también desea obrar en ustedes.

Seguramente que entre ustedes, hay alguien que ha orado por mucho tiempo a Dios para que su marido obtenga un buen empleo, para que su hijo pueda estar en una buena Facultad, para que haya paz en la familia, etc. Están orando a Dios con muchos deseos. Así están todos los domingos. Pero el Señor, antes de responder la oración, primero desea obrar entrando en su corazón.

¿Ustedes también desean que Jesús entre en su Corazón? Por eso oran sinceramente: "Señor Jesús, ¡entra en mi corazón! ¡Entra!". Pero su corazón está demasiado sucio, están atados al pecado, al aborrecible pecado que actúa en su corazón. Por eso Jesús no puede entrar.

Claro, en una mañana no se puede cambiar el corazón. De vez en cuando, cuando se realiza la campaña evangelística sobre el tema "El Secreto del Nuevo Nacimiento y el Perdón de Pecados", llega alguien pidiéndome una consulta: "Pastor, estoy en urgencia, ¿me puede hablar cinco minutos sobre el perdón de pecados?". Por más que estoy ocupado puedo darle cinco minutos, especialmente... Me da tanta pena escuchar eso. Ya, vamos a ver continuamente. Entró Jesús en Capernahum. Curando perfectamente a los endemoniados y sanando a los enfermos. Para que sepa todo el pueblo, también sanó de su parálisis al siervo de un centurión. Pero esto no era todo lo que Jesús pastoreaba. Que Jesús sanara a los enfermos y echara fuera demonios era sólo la primera etapa.

Las personas que no entienden sobre esta verdad, piensan que recibieron el Espíritu Santo porque hablan en lenguas y así piensan que eso es todo. Porque fueron sanados y librados de demonios y porque sienten ardiente el corazón y lagrimean, piensan que eso es todo.

¿Qué está diciendo la Biblia? "Profetizamos en tu nombre, en el nombre de Jesús echamos fuera demonios". Por más que hicieran muchos milagros en el nombre de Jesús, Dios dijo que nunca los conoció (MT. 7:23). La vida de creencia no es una forma de apariencia, ¡es el Corazón! El señor iba constantemente a Capernahum y obraba. El Señor deseaba que se levantase la Fe en Capernahum por eso iba a menudo y manifestaba muchos milagros.


VIENDO LA FE

Marcos Capítulo 2, versículos 1 y 2: "Entró Jesús otra vez en Capernaum después de algunos días; y se oyó que estaba en casa. E inmediatamente se juntaron muchos, de manera que ya no cabían ni aun a la puerta; y les predicaba la palabra". ¿Qué dijo Dios? Dios dijo la verdad. Jesucristo les predicaba la palabra de Dios, la palabra de verdad. Lo que da pena es que en Marcos Capítulo 2 no aparece qué palabra les predicaba. Dios les predicaba porque quería guiarles en el camino correcto del mundo de la Fe.

Entonces vinieron a él unos amigos trayendo a un paralítico; éste no podía caminar ni pararse y su cuerpo rígido temblaba. Por más que era un paralítico sus amigos tuvieron la fe en que llevándolo a Jesús, él lo sanaría. Teniendo esa fe vinieron a Jesús. Apenas llegaron, estos amigos se desilusionaron nada más. Muchas personas estaban reunidas y no pudieron entrar trayendo al paralítico junto a Jesús. El paralítico dijo: "No se puede, no se puede, por eso les dije que no se podía. Vamos a casa".

Si nos acercamos junto a Jesús, sin duda serás sanado". "Si fuese así qué bueno sería, pero..." Oyendo lo que sus amigos le decían, en el corazón del paralítico poco a poco comenzó a entrar la Fe.

"Yo también quiero encontrarme con Jesús y quiero ser sanado, pero cómo si ahora no podemos entrar..."

Las personas utilizan bien este dicho: "Aunque se derrumbe el cielo hay un hueco de salida". Por último, el proyecto de estas personas era de subir al techo, hacer un hueco y atando con una soga al paralítico, bajarlo junto a Jesús. Jesús en la casa, estaba sentado predicando a muchas personas. Del techo salió un sonido raro y algo, ¡zuuucc!, cayó. Se asustaron todos. Aquellas personas que escuchaban la palabra de Jesús, viendo al paralítico decían: " ¿Ellos están consientes o no? Por largo rato estamos escuchando la palabra de Dios y éstos interrumpen haciendo un hueco en el techo ajeno". También otros dirían: "qué pobrecito, cuánto quiere sanarse" Cada uno tenía una opinión distinta. ¿Podrían leer todos juntos el versículo cinco?

Ya, leamos la Biblia: "Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados".

"Al ver Jesús la fe de ellos". Totalmente, Jesús ve otro mundo, él no ve en la forma que ve el hombre. "Viendo la Fe de ellos" ¿Cómo Jesús vió la Fe?

Cuando voy al hospital, de vez en cuando veo cómo se toman las radiografías. Si tomamos un líquido blanco y nos ponemos frente al monitor, podemos ver cómo corre el líquido blanco. Por medio de la radiografía se puede ver lo que hay adentro de las personas. Otras veces se ve por medio del endoscopio.

Por medio de las ondas ultrasónicas ven lo que hay en el estómago. Hoy en día, por el progreso científico, se puede ver lo que hay en el estómago. Por radiografía, por endoscopio, por ondas ultrasónicas... Pero, ¿Con qué se ve la fe que hay en el corazón?

Hablando sobre esto, y aunque se rían, en esta campaña evangelística, para obtener este video los operadores están trabajando a full. ¿Saben qué es lo que ellos me exigieron? ¡Que tengo que colocarme una base!, porque el rostro entero recibe la luz. Varias veces hemos filmado sin esto y no ha salido con tanta especialidad como esta vez.

Yo, antes del culto, estaba leyendo la Biblia y llamaron a la puerta. Entraron el Pastor y mi esposa. Mi esposa me dijo: "A ver tu cara". Yo le acerqué el rostro y ella sacó una pequeña esponja del estuche de maquillaje y me pegó en la cara.

Después de recibir tantos golpes, pensé que había terminado, pero poco después llegó un operador y dijo que todavía faltaba.

Mi esposa sacó el estuche de maquillaje, y... Señores, viendo así, esta es una cara maquillada. Después de maquillarme, mi esposa dijo que me veo más joven, con 10 años menos, y que desde mañana siempre hay que maquillarse por causa de la cámara.

Como con esta cámara especial se ve hasta los poros, si no se hace el maquillaje el rostro aparece con varios colores.

Por eso, entendí yo: Ah, la vez anterior mi rostro no salió con claridad porque no me había maquillado, ¡es por eso! ¡De ahora en adelante, en cada filmación, debo maquillarme...!

Señores, nosotros, por más que no veamos con nuestros ojos carnales podemos ver por medio del microscopio, por medio de la radiografía, del catalejo, y del endoscopio, pero todavía no hay máquina con la que se pueda ver el mundo del corazón. Pero Jesucristo es el que puede ver nuestro corazón.

En la Biblia, la palabra de Dios, dice: " Engañoso es el corazón más que todas las cosas, y perverso; ¿quién lo conocerá? Yo Jehová, que escudriño la mente, que pruebo el corazón, para dar a cada uno según su camino, según el fruto de sus obras". (Jeremías 17:9,10).

El motivo por el cual el Señor ha hecho muchas obras en Capernaum, entre las personas de Capernaum.

Aún entre los religiosos, que son personas que oran mucho, personas que predican, que dan los diezmos y que cumplen muy bien el día de reposo, es porque es difícil hallar a una persona con Fe.

Jesús dijo que vio la fe del Centurión. También, en lo que leímos: "Bajaron el lecho en que yacía el paralítico, y al ver Jesús la fe de ellos" (Marcos 2:4,5). Jesús no vio que rompieron el techo en la situación difícil. Tampoco vio su esmero ni sus afanes. Jesús vio la fe de ellos. Por supuesto, la fe anda con obras, con afán y esmero, pero sin la fe también se puede estar con obras, afán y esmero.

TUS PECADOS TE SON PERDONADOS

Cuando Jesús estuvo en aquellos tiempos, muchas personas en Capernaum servían bien a Dios, cada uno según su esmero, pero Jesús quiso hallar las obras que salen de la fe. Solamente quiso hallar la fe. Jesús, viendo la fe de las cuatro personas que han traído al paralítico, dijo al paralítico: "Hijo, tus pecados te son perdonados".

En aquel día había muchas personas pero no todos pudieron aceptar la palabra de Jesús.

La mayoría cavilaba en su corazón por la palabra de Jesús y decía " ¡Qué altanería, qué blasfemia!, ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios? Pero para el paralítico la palabra de Jesús era la palabra de la gran salvación.

¿Saben ustedes qué puede hallar una persona que tiene fe cuando lee la Biblia?

Esta palabra "tus pecados te son perdonados", entra muy bien al corazón ¿Y qué palabra entra en el corazón cuando lee la Biblia una persona que no tiene fe? Entra muy bien esta otra palabra: "No hay justo ni aun uno". La palabra de Jesús llegó al paralítico que tenía la fe para vivir. Lamentablemente, la misma palabra de Jesús llegó como altanería y blasfemia para las otras personas que oían.

Así también como esta noche, cada vez que predico en una campaña, vienen muchas personas. Algunas personas han oído la voz de Dios el último día. No es que la voz de Dios se oye por las ondas sonoras. El señor dijo: "Te redimí y te justifiqué. Y no veo tu pecado. Te he santificado".

Algunas personas regresan a sus casas con mucha alegría porque entendieron en su corazón que Jesús perdonó todos nuestros pecados. Otras .personas cavilan en su corazón: " ¿Porqué están predicando mal? Si siempre cometemos el pecado, ¿cómo podemos estar sin pecado? Por eso está escrito: “No hay justo ni aun uno..." Así juzgan. Entonces, la misma palabra de Dios, la palabra de Jesús, que sentados escuchan, a unos les llega con tropiezo, condenación, dolor y angustia, pero a otros con la fe, ¿amén?, y con agradecimiento.

Aunque oyeron la misma palabra de Dios, cada uno sintió diferente.

Cuando Jesús estaba en la tierra, las obras que hizo eran para algunos: la vida, la sanidad, y la bendición, pero para otros eran roca de caída y piedra de tropiezo. ¿Qué significa esto? Cada palabra de Jesús era bien aceptada por los que tenían la fe. El que tiene la fe no mira la situación

Sino guarda la palabra de Dios en su corazón, pero el que no tiene la fe no tiene esta palabra de Dios en su corazón, y solo esta lleno de la situación difícil.

Sirviendo al señor, me encuentro con muchos hermanos en nuestra iglesia. Hallé que algunas personas, por más que tengan bastantes problemas, están agradecidas por sólo una buena situación. Y al revés, otras personas, por más que tengan millares de buenas situaciones, están con quejas por una mala situación. Para las personas que se quejan y para las personas que agradecen lo más importante es a dónde se mira. La persona que agradece, no es porque en todo tiene situación buena, ni tampoco la persona que se queja es porque en todo tiene situación mala. Nuestro señor, con seguridad, viendo la fe que hay en ellos, dijo: "Tus pecados te son perdonados". Ustedes, cuando tienen la fe en su corazón, pueden hallar que ya desapareció el pecado que estaba afectando.

¿CUANDO RECIBIMOS PERSECUCION?

Continuamente veremos un poco más la palabra de Dios desde el Capítulo 2:5. "Al ver Jesús la fe de ellos, dijo al paralítico: Hijo, tus pecados te son perdonados”.

Estaban allí sentados algunos de los escribas, los cuales cavilaban en sus corazones. ¿Por qué habla éste así? Blasfemias dice. ¿Quién puede perdonar pecados, sino sólo Dios?". (Marcos 2:57)

Vamos a ver un poco más detalladamente en la Biblia. Vamos a ver en Marcos, Capítulo l. Desde el Capítulo 1:21 podemos ver que Jesús aparece y sana perfectamente a un hombre que tenía espíritu inmundo. En el v. 29, la suegra de Simón es sanada de su fiebre. En el v. 32 al ponerse el sol aparece que muchos enfermos de diversas enfermedades son sanados y en el v. 40 aparece que un leproso es limpiado. En Marcos Capítulo 1, Jesús solamente sanó, a enfermos y endemoniados.

En esos momentos nadie interrumpía, no había rechazo, pero en el Capítulo 2 podemos hallar que Jesucristo choca con ellos. Como Jesús dijo: "Tus pecados te son perdonados", ellos decían: " ¿Porqué habla este así? .Blasfemias dice".

Después en el v. 16, Jesús estaba sentado en la mesa, en casa del publicano Leví, y ellos ¿qué decían? "Y los escribas y los fariseos, viéndole comer con los publícanos y con los pecadores, dijeron a los discípulos: ¿Qué es esto, que él come y bebe con los publícanos y pecadores?". (Marcos 2:16)

Esta situación también fue de tropiezo para los Fariseos. Pasando después a los vs. 23 y 24, vemos que dice: "Aconteció que al pasar él por los sembrados un día de reposo, sus discípulos, andando, comenzaron a arrancar espigas”.

Entonces los fariseos le dijeron: “Mira, ¿por qué hacen en el día de reposo lo que no es lícito?”.

En Marcos, capítulo 1, Jesús solamente sanó a los enfermos, por eso no había ningún tropiezo. Después que Jesús vino al mundo, si únicamente hubiera tocado la enfermedad hubiera sido recibida con entusiasmo, por cuanto no tocaba el corazón del pueblo. Señores, es igual también en esta época. Las personas entre ustedes, que no tienen la Fe, se quedan con sus pecados. Lo que está mal es que no se permita tocar el pecado del corazón, y que se esté tapando cumpliendo con el hecho de ir los domingos a la Iglesia y siendo alabados por el Pastor. Esto quiere decir que ese profeta, ese Pastor, no recibe lisuras ni insultos.

En cualquier época que estemos, los falsos profetas, no indican el error del pecado del corazón del pueblo. En vez de que ellos indiquen el error, de que señalen directamente al corazón, se dejan guiar por la apariencia y así el pueblo los recibe con entusiasmo. En cambio, los verdaderos siervos de Dios, fueron abandonados y menospreciados, porque ellos sin mirar las formas de las apariencias, les exhortaban acerca del error de sus vidas de creencia, siempre, en cualquier tiempo. Podemos decir más fácilmente: yo tengo un erizo que es lindo. Por más que sea feo, se halla bien cuando le decimos: "Tus dientes son blancos". También entre ustedes, no hay nadie a quien no le guste que se le diga que está bien y que hace bien.

También, a veces los amigos queman esos aviones de mimbre y por más que sienten que eso está mal, les gusta hacerlo. Este es el corazón del hombre.

Por más que esté mal su vida de creencia, nunca les hacen entender esta parte: ¿Van al Infierno o no? Solamente miran la forma de la apariencia, los alaban, y así piensan que están siguiendo bien. Quiere decir entonces que no hay siervos que reciban insultos. Supongamos que nuestro Señor Jesucristo en aquella época no corrigiera a los judíos su equivocada vida de creencia y que sólo sanara las enfermedades y echara fuera demonios. Entonces, ¿por qué tendría que pasar persecución?

Un Pastor, que conozco muy bien, fue a Berlín, en Alemania, como expositor para una campaña evangelística. El no entendía nada del idioma alemán.

Bajando en Francfort ha transbordado a una línea aérea nacional. Antes de transbordar a la línea aérea nacional, tenía que pasar por el control de los equipajes. Vino el policía que hablaba en alemán y él no le entendía. Tanto le preguntaba que él respondió "yes, yes", y el policía lo llamó señalándole con la mano, por eso, tomó la maleta y entró en la oficina. Entonces, abriendo completamente la maleta revisó uno a uno.

Yendo a Alemania llevaba lo que le gusta a los coreanos: "cochu garú" (rocoto seco, molido y picante) y "deng yang" (una salsa), envueltos en plástico y la maleta estaba llena de eso. " ¿Qué es esto?" preguntó el policía y no entendiendo lo que decía, lo miraba parado, con cara de sorprendido.

Entonces, el policía, sacaba el "cochu garú". Más tarde, se ha hecho un desastre en la oficina porque tosían y tosían. Lo dejaron después de varias horas. Por eso, difícilmente ha transbordado a la línea aérea nacional. Después, tantas veces ha viajado que aprendió el idioma alemán.

Nuevamente en el aeropuerto se atraviesa el policía y le pregunta como antes: " ¿Tiene drogas?, ¿trae armas?, ¿trae maletas ajenas?", así le preguntaba.

¿Cuánta risa causaría cuando le preguntó antes? ¿Trae drogas? "Yes"

¿Trae armas? "Yes"

¿Trae maletas ajenas? "Yes".

El policía se asustó gravemente al ver a un hombre morocho y gordo. ¿Quién, en el mundo, si trae drogas responde que sí? ¿Quién en el mundo, si trae armas responde que sí? ¿Verdad que no podemos entender? Pero como solamente dijo "yes", no hay más remedio que revisar. El dijo que tiene drogas y no había drogas, pero como había "cochu garú" (rocoto seco molido y picante), mas tarde el policía verificó y dijo: "Ah, esta persona me respondió mal porque entendió otra cosa". Señores, cuánto se reiría él mismo cuando más tarde entendiera. Si uno no sabe es así nada más.

También no fue diferente cuando yo fui a Alemania. Preguntando continuamente y 1].0 sabiendo el idioma alemán, pensaba: "Qué pena, si realmente supiera esto, si primeramente hubiera aprendido el idioma..."

Ahí ya es muy tarde. Porque aprender el idioma tomando el diccionario, ¿Creen que así se podría? ¿Se puede así? como no se puede decir que no ni afirmar esto, hay veces en que yo también digo "yes".

Señores, la vida de creencia es acerca del mundo del corazón. Hoy, esta noche, ustedes que han pasado varios años sin faltar una sola vez a la oración de la madrugada, sin faltar los Domingos a la iglesia, que no dejaron de dar el diezmo, y que no mintieron ni una sola vez, y que ni una vez robaron, puede ser que en su corazón no haya la fe. Todo eso podría no ser por medio de la fe.

El Señor, yendo en Capernaum, obraba milagros enfocando el corazón de ellos. Hoy, en esta noche, por más que les parezca dura la palabra, el motivo de escoger San Marcos Capítulo 2, es entender que nuestro Señor Jesucristo no sólo ha obrado en Capernaum sino también quiere obrar en el corazón de ustedes. Manifestando esta clase de poder, cumpliendo obras, el Señor a veces nos da un corazón cálido, a veces nos hace pasar desesperación, nos da enfermedad, y también nos da persecución, todo esto porque nuestro Señor quiere que cambie el mundo del corazón. Porque espera que tengamos la fe.


TIENE QUE DESCONFIAR DE SI MISMO

Señores, ¿Ustedes saben cuándo se levanta la fe hacia el Señor?

La fe en Dios se produce cuando uno entiende completamente que no puede confiar en sí mismo.

Los que recibieron bendición, los que recibieron su gracia, los que recibieron ayuda de Dios, no son los sinceros, los inteligentes y los que se empeñan muy bien en algo, sino los malignos, viles y sucios. Cuando uno entiende su forma, se produce la fe. Eso es la fe. El creer en sí mismo y, el creer en Dios, no pueden levantarse al mismo tiempo, porque el corazón de Dios es diferente a nuestro corazón. Por lo tanto, para que entren en el camino de la fe hacia Dios, para que se levante en sus corazones la desconfianza en sí mismos, Dios les permite sus errores y pecados. Por eso, los deja así.

En el monte vivía un conejo, el cual pensaba: " ¿Porqué yo no camino rectamente hacia adelante, en lugar de andar hacia la derecha y hacia la izquierda?" Así, él ha decidido, que desde hoy andará rectamente en el camino. Oraba a Dios: "Ayúdame a caminar rectamente para que no me descarríe a otro lado, yo creo en ti, amén". Después, por un tiempo, andaba en el camino rectamente hasta que apareció un lobo delante de él. ¿Entonces? ¿Debía caminar rectamente? ¡Tiene que escapar a otro lado! ¿Por qué? ¡Porque por su situación podría ser la comida del lobo! ¡Por todas las maneras tiene que escaparse a otro lado! Así también es el mundo de nuestro corazón. Aunque quieren andar fielmente en la vida de creencia, cuando encuentran un poder más fuerte que sus conclusiones, son arrastrados y empujados.

Cuando entra un pensamiento de fornicación, o de abominación, ó de otros deseos, dicen: "Debo caminar rectamente". A pesar de nuestra decisión, nuestro corazón es más débil que aquello. Por eso no pueden, por más que no quieran ser arrastrados y derramen lágrimas. Aunque el conejo no vaya en camino recto y quiera ir en camino recto, produce una situación diciendo "tengo que vivir". Igualmente se va escapar por el camino no recto. Es la última cosa.

El lobo dijo: "El conejo no es nada porque él tiene que escapar por mi causa, pero yo puedo andar rectamente". Andando un poco de tiempo, encontró un león. El lobo tampoco no tiene nada de poder contra el león. "Oye león, vamos a pelear". Un conejo y un lobo torpes, podrían gritar así delante del león, ¡pero un conejo y un lobo normales tienen que escapar por todas las maneras!

Los que tienen la fe en Dios en su corazón, son los que aceptan las cosas de Dios como suyas.

Señores: Cuando el león va en camino y se encuentra con el conejo, ¿se escapa de él? ¿Se escapa cuando se encuentra con el lobo? El, porque es fuerte, puede avanzar directamente. Entonces, el hombre que tiene la fe, los que creen en la palabra de Dios, no se inclinan a causa de la situación porque una gran fuerza, como la del león, viene desde Dios. Pero los que miran su situación no pueden entender la palabra "mas el justo por la fe vivirá".

No ven esta palabra. "Nosotros siempre pecamos, ¿dónde hay un justo?, somos pecadores, no hay justo ni aún uno..." Así dicen. No pueden entender esa palabra porque miran su defecto y su situación.

Nuestro Señor Jesucristo amado, llegando a Capernaum ha manifestado muchas obras para darles esta valiosa gracia que es el perdón de pecados. Para poder levantar la fe en ellos. Pero eso no es todo. Tienen que llegar a entender hasta recibir el perdón de pecados. Por más que había muchas personas cuando nuestro Señor Jesucristo predicaba, sólo el paralítico y sus amigos fueron los que tenían la fe para el perdón de pecados. Los otros, en absoluto, podían entender, porque no tenían esa fe.


EL RELIGIOSO QUE NO TIENE CONVICCION

Cuando se conversa con esa clase de personas que parece que algunas veces tienen fe y otras veces no tienen fe, dicen: "Pastor, yo tenía mucha fe hace diez años y ahora no tengo fe". " ¿Sigue bien su vida de creencia?" "He perdido toda la gracia que recibí en una campaña evangelística". Muchos dicen así.

En la Selva de África había un caballo. Este caballo vivía solo, en la selva. El no quería tener el pelo negro porque era diferente al pelo de los otros animales. En ese momento vino un mono y le preguntó: " ¿Porqué agonizas?" "Porque no me gusta el pelo negro".

"Anda a la cueva que está detrás del monte y di tu deseo. Será hecho según tu deseo". Esto le gustó al caballo y se fue a decir su deseo: "Yo deseo ser un caballo blanco", dijo así, y vio que en realidad su pelo se hizo blanco. Quedó muy limpio. Los otros animales preguntaron al caballo cómo se hizo blanco. "Ah, me fui al monte, hice una petición, y así fue".

Y le dijeron: "El color blanco es bonito, pero tiene algo malo: Se pega bien la suciedad y hay que limpiar constantemente; también de noche, al dormir, se ve muy bien a los ojos del león yeso es peligroso porque él puede agarrarte y comerte. Mejor es el color negro". Oyendo eso, el caballo, pensó: "Sí, el color negro es mejor, no solamente el blanco es bueno". Nuevamente fue detrás del monte y dijo: "Haz que pueda ser un caballo negro", Y así salió otra vez como un caballo negro. Andaba así, y tenía este corazón: "Pero igual, a mí no me queda bien el color negro". Regresó al monte. "Haz que sea otra vez un caballo blanco", y salió. Y otra vez estaba incómoda temiendo que le coma el león. Nuevamente fue al monte". "Haz que sea un caballo blanco". "No, el color blanco resalta a los ojos del león. Mejor es ser un caballo negro". "Haz que sea un caballo negro. No, el color negro es muy vil, sucio, apagado. Haz que sea un caballo blanco".

Salió y otra vez entró: "Voy a decidirme aquí. El color negro no es mejor. El color blanco...". En ese momento "TRUUUMMM" se derrumba el monte y él se escapa y se da cuenta que se quedó como una cebra.

No tenía una decisión en su corazón. Cuando es así es de esta manera, cuando es aquello es de aquella manera. Hoy en día la vida de creencia también es como una cebra, a veces blanca, a veces negra. Si es perfectamente negro puede ser limpio. A veces parece que está limpio del pecado, a veces parece que hay pecado, a veces parece que puede ir al cielo, y otras veces piensa: "No todo el que me dice Señor, Señor, entrará en el reino de los cielos", y entonces le parece que no puede entrar en el cielo. Algunas veces ve que en el nombre de Jesús se recibe el Espíitu Santo y que así puede entrar en el cielo, y otras veces le parece que no puede entrar en el reino de Dios porque dice que para entrar en él hay que nacer de nuevo. Por eso, en esta época, sus vidas de creencia son como la cebra, porque a veces son de una manera y otras veces son lo contrario. "Soy justo, voy al cielo. No, soy pecador, voy al infierno". Estas reacciones suceden porque no tienen una fe firme.

Dios hace que se levante la fe en sus corazones. Jesús choca con propósito. Supongamos que Jesús diga al paralítico: "Levántate, toma tu lecho y anda". Si solamente dijera así, entonces no habría choque, ni recibiría menosprecio, ni insultos, ni hubiera sido necesario ser despreciado y clavado en la cruz. Pero ese no era el caso de nuestro Señor


SI CAMBIA SU CORAZON...

Cuando yo pastoreaba, había muchas personas con dificultad de bienes materiales.

Mirándoles, mi corazón sentía pena. Por más que yo no tenía mucho dinero, tuve oportunidad de ayudarles de a poco, a escondidas.

Pero siguiendo así, un día pude sentir algo raro en mi corazón. Porqué después de dar el dinero pensé que ellos dicen: "Ahora seguro que viviré un poco mejor", dicen eso y se van. Pero por más que haya hombres pobres entre los hombres trabajadores y responsables, no comen 10 que pueden comer y no usan lo que pueden usar.

El dinero ahorrado lo usan cuidadosamente. "Durante un mes esta familia no tendrá tanta dificultad", yo pensaba y pensaba y me fuí.

He visto, en muchas oportunidades, que en una noche comen y beben todo. Por eso, entendí que no debo ayudarles con dinero. Entendí que si su pensamiento se cambia, podrían ser felices sin dinero.

Por más importante que sea dar dinero, es más importante darles la sabiduría por la cual puedan vivir bien. Desde entonces ya no doy fácilmente dinero a nadie. A

Veces, en el camino, los pobres piden dinero, ¿Verdad? Hay veces que en ese momento, por pena, les damos dinero sacudiendo el bolsillo; después, viendo que se fue con el dinero, entendemos que ese dinero será el precio de una bebida alcohólica, nada más. Entendí que el amor verdadero es que en ese momento le enseñe que sepa llevar una vida normal, antes que darle una cantidad de dinero.

Señores, ¿Ustedes piensan qué clase de amor nos da nuestro Señor amado? ¿Creen ustedes que porque nos dio una cantidad de dinero nos deja nada más a que vivamos como queramos? No es así.

El Señor no estuvo satisfecho con sólo sanar enfermedades, echar fuera demonios, y ayudar un poco a las personas con dificultad.

Por más que Jesús ha hecho esas manifestaciones en Marcos Capítulo 1, entrando en el Capítulo 2 él deseó que cambien su equivocado mundo de la fe. Entonces tiene que chocar con ellos para hacerles entender su equivocado mundo de la fe. Ellos saben que aparte de Dios no hay otro que puede perdonar el pecado y Jesús también tiene la autoridad de perdonar el pecado. Para hacer entender a ellos que la verdad está en Jesús, que él tiene la autoridad de librar del pecado, y sabiendo que chocará con ellos, dijo: "tus pecados te son perdonados".

Escogiendo palabras dulces pueden decir así: "Gracias por venir al coliseo de Chang Chung, aunque están incómodos en este lugar y ocupados, sin embargo asisten. Serán bendecidos. Si van al cielo recibirán galardón". También dicen: "Señores, la vida eterna es muy buena, estén llenos del Espíritu Santo de Dios, tengan la felicidad de la vida eterna". Esas son las palabras que saben decir, Si utilizan esas palabras no habrá nadie que esté en contra, que les vea como enemigos, ni tampoco que los considere una secta. .

Señores, ahora, en esta época, muchos Pastores solamente dicen palabras que agradan a los oídos. Los evangélicos de esta época también se han corrompido, ellos están viviendo sin entender realmente su equivocada vida de creencia.

Teniendo pecado en su corazón, cayendo en fornicación, cayendo en suciedad, cayendo en el engaño, por mas que son arrastrados por la maldad de este mundo, dicen, por sí mismos, que son cristianos. Igual, así, ellos, como no entienden su equivocada vida de creencia, piensan que su vida de creencia es la mejor. Si otros son diferentes a su vida de creencia dicen que son una secta. ¿No es en esta época en la que se insiste en tener la razón solamente por sí mismos?

Por más que Jesús venga ahora a esta tierra, pienso que de todas maneras serán exc1uídos. Jesús es muy diferente a ustedes. Lo más importante, es quebrantar sus corazones. El hecho de ir unas cuantas veces a la iglesia, un poco de ofrendas, y un poco de lágrimas, no es toda la vida de creencia. Que fueron sanados de sus enfermedades, que sus oraciones fueron respondidas, que hablaron un poco en lenguas, que orando lagrimearon, la verdad es que para la vida de creencia eso no es todo.


TRANSFORMACION EXTERIOR Y TRANSFORMACION INTERIOR

Realmente, cuando Jesús vino a Capernaum deseó despertarles para que hallen la verdad, deseó guiarles directamente a su equivocada forma de vida de creencia. Ejemplo. Supongamos que un día alguien participando en la campaña evangelística recibe el perdón de pecados y renace a través del Espíritu Santo. Señores, si esa persona recibe el perdón de pecados y renace a través del Espíritu Santo, entonces el Espíritu Santo está en su corazón. Porque recibió perdón de todos sus pecados está muy contento. Al principio estaba incómodo y desilusionado, pero ahora está agradecido y cambió en una nueva persona. Asiste a sus trabajos, siempre contento y agradecido, y se encuentra con sus amigos. Supongamos que tiene un amigo: "Hey, realmente ese amigo cambió congregándose en la iglesia. Yo también seguiré la vida de creencia". Entonces, cuando aquel predica, él también igualmente predica, cuando aquel lee la Biblia, él también lee, cuando ora, él también ora, cuando comparte la palabra de Dios, él también, cuando ofrenda, él igualmente ofrenda. Es igual aparentemente. Pero el asunto es que si también es igual por dentro. Esta persona, sin tener igual vida por dentro, ha obrado imitándole; la primera persona ha obrado teniendo por dentro al Espíritu Santo. Por más que aparentemente se vean igual, ante los ojos de Dios es totalmente diferente. Los que creen en Jesús, no deben seguido aparentemente. Tampoco deben procurar ser sinceros, solamente deben recibir el cambio en su corazón por el Espíritu Santo de Jesús. Que sean limpiados de todos sus pecados, que sean emblanquecidos como la nieve. Cuando sean limpiados de todos sus pecados, cuando sean emblanquecidos como la nieve, Jesucristo entrará en su corazón y entonces, desde ahí, ustedes empezarán a cambiar.

La mujer samaritana fornicó y tuvo una vida de libertinaje, pero cambió después de encontrarse con Jesús; yendo a la aldea, dio testimonio de Jesús. También Zaqueo y la mujer adúltera cambiaron después de encontrarse con Jesús.

Hoy, en esta noche, si su corazón es hecho como el corazón de Jesús, entonces podrán vivir juntamente con Jesús. No importa que sean excelentes o no, si son de estatura alta o baja, si estudiaron mucho o poco. Si el corazón de Jesús entra en su corazón, cuando vean las cosas las verán con Jesús, pensarán con el corazón de Jesús y también hablarán con el corazón de Jesús. Serán una pequeña luz del mundo. Manifestarán un pequeño Jesús en este mundo.

Pero si no reciben el Perdón de Pecados, tienen el pecado en su corazón y Jesús no puede morar en su corazón. Así, exteriormente, procuran creer en Jesús, pero no hay un cambio en su corazón.

Señores amados, vamos a poner en orden. Nuestro Señor Jesucristo fue a Capernahum. En San Marcos Capítulo 1, nuestro Señor Jesucristo sólo ha sanado enfermedades. Si nuestro Señor Jesucristo sólo sanara enfermedades, todos le darían la bienvenida y estarían con entusiasmo. En el Capítulo 1, Jesús solamente ha sanado enfermedades, pero en el Capítulo 2 ha chocado con ellos para que la fe entre en ellos. Luego les despertó para que entiendan la verdad.

¿Cómo viene la fe? Viene por el oír la palabra de Dios. Si ustedes oyen la palabra correcta, verdadera, se levanta la fe. Aunque ni se imaginaban, la fe se levanta. Eso sucedió con el apóstol Pablo, Zaqueo, la mujer samaritana. Se produjo la fe sin procurar. Señores amados ¡Si solamente reciben la palabra! Jesús en Capernahum, "viendo la fe” del paralítico dijo: "tus pecados te son perdonados".

Si se levanta la fe por medio de esta campaña evangelística, pueden escuchar por medio de Jesús una palabra que nunca han escuchado hasta ahora. Jesús dijo: "Tus pecados te son perdonados".

El pueblo será santo. ¡Cuán satisfecho estará! ¡Cuán justificado será Pasando esta etapa será santo y justo. Espero que por medio de esta Campaña evangelística muchos puedan nacer de nuevo verdaderamente.

Hoy, en esta noche, yo no les he dicho cómo se recibe el Perdón de Pecados, cómo pueden quedar limpios como la nieve, cómo se nace de nuevo. Primeramente les dije que nuestro Señor Jesucristo está trabajando en sus corazones.

Lo que ustedes hasta ahora no oyeron es lo que no concuerda con sus corazones y que les es contrario, así como ocurrió cuando Jesús obró en Capernahum. La persona en la que se levantó la fe en su corazón, acepta esa palabra por la fe. La persona que no tiene la fe, contradice y oye incómodamente. Hoy, en esta noche, puedo hablarles libremente. Yo deseo que todos ustedes obtengan la fe.

El paralítico tenía algo que los escribas y fariseos no tenían. Verdaderamente, él era un enfermo inútil, era una persona que

Nada podía hacer. Pero los escribas y fariseos no eran paralíticos. Por cuanto fueron jactanciosos, excelentes en todo, fueron desobedientes al Señor.

Esta noche, yo deseo que delante de Dios, ustedes pueden encontrar su forma de ser. Señores, engañados por Satanás, dicen: "Soy una persona que se conoce muy bien". Deseo que boten este pensamiento. Por más que no quieran pecar, deseo que entiendan que están caídos profundamente en el pecado. Deseo que cuando obran maldad contra otros, puedan hallar sus maldades. Por más que quieren hacer lo bueno, hacen más lo malo que lo bueno. Deseo que puedan hallar cómo son realmente, que no pueden vivir la vida de creencia sinceramente. Ese corazón hace que sean sencillos y produce la fe.

Si tienen la fe, y luego oyen la voz: "Tus pecados te son perdonados", pueden nacer de nuevo. Así como obró en Capernaum, Jesús también quiere trabajar en sus corazones. El está empezando con esa obra. Ahora quiero que boten todos sus pensamientos y deseos, y encomienden su pensar al Señor amado. También quiero que reconozcan delante de Dios que son unos sucios pecadores. Dios desea, verdaderamente, que tengan el corazón interesado en recibir el Perdón de Pecados.

Por favor, todos en silencio, cerrando los ojos, inclinando la cabeza, vamos a orar.

 

 

 

 

Vea las predicaciones en video
del Pastor Ock Soo Park