Para poder vivir con un nuevo corazón
Cada año nuevo se proponen vivir con un nuevo corazón pero no pueden llevar esa nueva vida como lo han decidido, pues no quieren despojarse del viejo corazón; El significado de vivir en una nueva vida es despojarse de la vida vieja. Esto quiere decir que sin despojarnos de la vida vieja, buscamos la nueva vida, por mas que en el principio si se puede llevar una vida nueva, al final se manifiesta la vida vieja.
EL RELOJ NUEVO Y VIEJO QUE ESTÁN COLGADOS JUNTOS
Hace tiempo he visitado la casa de un psicópata, entré a su pequeño cuarto, vi en la pared que estaban colgados dos relojes, uno estaba descompuesto, pero por sentirle valioso aun lo dejaba colgado en la pared. También en un rincón había dos escritorios, el viejo y el nuevo, el escritorio usado era muy viejo, y luego había comprado uno nuevo y de la misma forma dejaba el viejo al lado del escritorio nuevo. Cuan cómico se veía que después de haber comprado el nuevo reloj y escritorio aun dejaban al lado los viejos y usados. Es conveniente que al comprar algo nuevo nos deshagamos de los objetos viejos y descompuestos. Sin embargo la persona por mas que quiera llevar una nueva vida, aun mantenga la vida y costumbres viejas y buscar la nueva vida.
EL CORAZÓN QUE AMA EGIPTO
Cuando los israelitas después de haber salido de Egipto vivían en el desierto y cada vez que estaban caídos en pruebas, se acordaban de Egipto y querían regresar allá. Cuando se sentían sin esperanzas y pensaban: “¿por qué Jehová nos dirige a esta tierra para que perezcamos a espada, nosotros, nuestras esposas e hijos?, seria mejor que regresemos a Egipto, designando a un capitán”; diciendo así se quejaban.
Aunque después de cruzar el Mar Rojo estaban caminando hacia una nueva tierra que es Canaán, no podían tener esperanzas ni un nuevo corazón con respecto a esa nueva tierra, ni se olvidaron de la tierra de Egipto, ni se despojaron de experiencias pasadas, con los cuales es imposible la nueva tierra y entrar en ella. En verdad en aquel tiempo Egipto era un país fracasado según Éxodo 10:7 los siervos de Faraón le dijeron: “¿Hasta cuando será este hombre un lazo para nosotros? Deja ir a estos hombres para que sirvan a Jehová su Dios. ¿Acaso no sabes todavía que Egipto está ya destruido?” Los siervos egipcios ya se dieron cuenta que su país estaba ya destruido pero su Rey aun no se daba cuenta.
Luego en Éxodo 14 podemos ver que Dios al Egipto acabado lo destruyó aun más. El Rey Faraón después que ha dejado ir a los israelitas se arrepintió y tomando 600 carros escogidos, con todo los carros de Egipto y los capitanes sobre ellos, los persiguió, después que los israelitas habían cruzado por el medio del mar rojo en seco, Dios lo cerró y todos los soldados de Egipto y sus carros y la gente de a caballo se ahogaron. Aquel día Jehová de esa manera tan grande salvó a los israelitas de Egipto. Ellos han experimentado la gran obra de Dios y vieron los cadáveres de los egipcios en el mar, eso significa que durante mucho tiempo los egipcios que habían afligido mucho y perseguido a los israelitas estaban muertos y desaparecidos.
Ser llamado egipcio era ser llamado cadáver flotado en el mar rojo, por lo tanto los israelitas aunque tenían hermosos recuerdos de Egipto debieron considerar a los egipcios muertos, para vivir con esperanzas en la nueva tierra, así debieron vivir, pero por mas que vieron los cadáveres de los egipcios, ellos cada vez que estaban decaídos anhelaban regresar a Egipto.
A Moisés y a Dios ellos quejándose dijeron: “¿Es poco que nos hayas hecho venir de una tierra que destila leche y miel, para hacernos morir en el desierto, sino que también te enseñorees de nosotros imperiosamente?” Números 16:13.
¿Cómo los israelitas podían pensar en Egipto el cual ya estaba destruido? Ellos al Egipto que ya estaba destruido dijeron: “es la tierra que destila leche y miel”. ¿Cómo podían pensar que la tierra de Egipto es la tierra que destila leche y miel? En Egipto estaban afligidos por duros trabajos: en la agricultura, amasando la tierra y haciendo ladrillos; sin embargo los israelitas en sus corazones se acordaban de Egipto como la tierra que destila leche y miel y anhelaban regresar allá.
Si primeramente en el corazón de los israelitas muriera la tierra de Egipto y si se despojarían y tiraran sus corazones que anhelaban regresar a Egipto entonces podrían continuar caminando hacia la tierra nueva Canaán; sin embargo ellos no se daban cuenta que Egipto estaba ya destruido, por lo tanto esto significa que Egipto no desapareció de sus corazones. Una hermana cuando era niña, su madre se fue de la casa, ella vivía solitariamente y después que fue adulta empezó a buscar a su madre querida, y averiguando, al fin la encontró. Por estar viva la madre en el corazón de la hermana, hasta encontrarla la buscó. Supongamos que cuando esa hermana aun era niña y hubiese estado muerta su madre, entonces no la buscaría, porque en su corazón ya estaría muerta.
EL EJEMPLO DE FE QUE MOSTRÓ ABIGAIL
El vivir en una vida nueva es despojarse y hacer desaparecer la vida vieja. Nosotros podemos leer en 1º de Samuel 25 la historia de Nabal y Abigail, ahí David estaba yendo contra Nabal con 400 soldados armados con espada para no dejar hasta el amanecer a ningún hombre vivo pertenecientes a Nabal, los cuales hacían banquete con él. Nabal estaba en una situación que no podía menos que morir. Sin embargo Nabal no se daba cuenta que estaba destruido, hacia banquete como si fuera un Rey, estaba ebrio y alegrándose en gran manera; pero Abigail se dio cuenta que Nabal estaba en una situación a punto de perecer.
Cuando uno de sus siervos dijo a Abigail: “David había enviado a sus mensajeros para saludarle a mi amo Nabal, pero él los menosprecio”. Entonces Abigail con 200 panes, 2 cueros de vino y granos tostados se fue de prisa junto a David, al llegar junto a él prontamente bajo del asno y se postró en tierra frente a David, luego ella le dijo: “no haga caso ahora mi señor de ese hombre perverso Nabal, porque conforme a su nombre así es, él se llama Nabal y la insensatez esta con él” y así Abigail contó de Nabal.
Al ver que Abigail dijo así respecto de su esposo Nabal que era hombre perverso y además insensato, podemos saber que Abigail no tenía mas remordimiento hacia Nabal.
Esta historia no menciona sobre la relación matrimonial sino que por medio de Abigail nos muestra el secreto de la vida de creencia, de cómo se lleva la nueva vida, después de habernos casado con Cristo. Abigail delató a Nabal el cual murió por la maldición de Dios, luego ella fue a David y se hizo su esposa. Sin que arreglara la relación con Nabal, ¿cómo podría ir a David, para llevar la nueva vida? Primeramente después de maldecir y arreglar la relación con Nabal, puede ir junto a David y vivir la nueva vida.
Así que nosotros sin solucionar el hombre viejo, sin crucificarlo, sin maldecirlo, sin confesar al Señor sobre la maldad del hombre viejo; sin rechazarlo no podemos decir que con el Señor llevamos una vida nueva la cual no puede ser una palabra razonable. Aunque viviéramos con la carne considerándolo como nuestro amo, si experimentamos que él es perverso, insensato, contra Cristo, tendríamos que denunciar la carne a Dios, maldecirla y crucificarla; luego yendo hacia Cristo quien nos ama y nos llama debemos empezar una vida nueva con él. Este mundo ama, cuida la carne, la carne la cual delante de Dios ya ha sido destruida.
Cuando Satanás tentó a Jesús mostrándole la gloria de todos los reinos que estaban debajo del cielo, él no accedió a la tentación. Realmente delante de Dios el mundo ya fue maldecido, destruido, vencido, esto es igual a un pagare no cumplido de una empresa quebrada. La gloria de todos los reinos que Satanás ofreció es igual a una hoja de papel que ningún valor tiene. Si igual hubieran sido verdaderos todos los reinos y glorias de la tierra, el Señor de igual manera no iba a venerarlos. ¿Cómo él podría venerar a lo que fue maldecido y lo que es corruptible? El objetivo de vivir en la vida nueva es buscar el nuevo mundo, nueva voluntad, nuevo cielo y ser revestido del hombre nuevo.
Es imposible vivir en la vida nueva sin despojarnos de las cosas del mundo y del hombre viejo el cual ya esta maldecido y a la vez es perverso como Nabal, acordándonos de esto, debemos renunciar delante del Señor y abandonarlo para que reciba la maldición. De este modo la carne será solucionada y podemos acercarnos junto al Señor para vivir en la vida nueva con él. Si quisiéramos llevar la vida nueva no solo debemos tener un nuevo corazón, sino que primero el hombre viejo que en el pasado nos dirigía, desechándolo delante del Señor y su vida mala la dejamos, para que reciba maldición, para que nuestra vida vieja sea igual aun cadáver flotando sobre el mar y para que el mundo en nuestro corazón no sea mas un objeto de estima.
LA FE DE MOISÉS
La fe no es la que solo por labios podemos decir, sin que sea maltratado el hombre viejo, si esto es así entonces la fe no puede sernos de poder, tampoco podemos llevar la nueva vida por la fe. Vamos a pensar sobre la fe de Moisés que se manifestó en el libro de Hebreos, nos dice respecto de él que: “por la fe Moisés hecho ya grande rehusó llamarse hijo de la hija del Faraón, escogiendo antes ser maltratado con el pueblo de Dios que gozar de los deleites temporales del pecado”.
Renunciar a uno y amar al otro es la fe. Sin rehusar llamarse hijo de la hija del Faraón sino que quiere también ser maltratado con el pueblo de Dios, esta forma no puede ser llamado la fe verdadera. Si realmente Moisés quería ser maltratado con el pueblo de Dios debía rehusar llamarse hijo de la hija de Faraón. A muchas personas les gusta ser llamados hijos de la hija de Faraón y divertirse en deleites temporales del pecado, también quieren ser maltratados con el pueblo de Dios.
Pero de esa manera no pueden llevar la verdadera vida de la fe, las cuales parecen que llevan la vida de la fe pero cuando encuentran dificultades otra vez vuelven a pensar en Egipto y anhelan regresar allá y su nuevo corazón se derrumba. Vivir en la vida nueva es rehusar, renunciar, crucificar las cosas viejas y después estimar y mirar las cosas nuevas. Muchas personas aunque consigan nuevos corazones, éstos no le duran mucho tiempo porque al encontrar dificultades pronto regresan a la vida anterior, conservando para regresar.
Nosotros no tenemos que conservar las cosas anteriores para regresar a ellas, el hombre viejo a quien podemos regresar debe morir para no poder volver a ellas y así poder correr continuamente hacia Jesús.
LA DECISIÓN DEL EJÉRCITO DE ESPAÑA
Anteriormente cuando el ejército español quería conquistar México, con 5 buques de guerra cruzaron el mar y han desembarcado en México. Los indígenas mexicanos para no perder su territorio, se unieron todos contra el ejercito español y han combatido, la resistencia de los tales eran muy fuerte. Cuando el ejercito español no podía conquistar mas, entonces en los corazones de los soldados españoles se levantó un corazón de regresar a los buques de guerra con lo cuales han venido.
En aquel tiempo el capitán del ejercito español, en presencia de los soldados españoles había quemado los buques de guerra para impedir que regresaran allá, entonces ya los soldados españoles no podían pensar mas en retirarse porque los cinco buques de guerra se habían quemado y hundido, a ellos solo les quedaban dos caminos nada mas: “Por medio del combate triunfar y vivir en una nueva tierra o morir en el combate”. Finalmente el ejército español triunfó y conquistó México. Así también si no perdiéramos la tierra vieja y al intentar pisar la tierra nueva y encontráramos algunos problemas o dificultades otra vez queremos regresar a la tierra vieja. Por lo tanto sin que se quemara los buques de guerra, los soldados españoles sentirían gran peso, pero de esa manera combatiendo contra el ejército de México pudieran triunfar y vivir en la tierra nueva. De la misma manera si dejaremos al hombre viejo y la tierra vieja y cuando se queman éstos podemos llevar la vida nueva. Aunque tengamos un corazón que piensa “Yo voy a llevar la vida nueva” pero con ese simple pensamiento no se cumple, primeramente encontrando a la vida rebelde contra el Señor y cuan perverso y sucio es, maldiciéndolo, desestimándolo; valientemente debemos abandonarlo y después por la fe podemos ir para adelante. Antes de tener un nuevo corazón debemos entender que la carne es muy sucia fea y perversa como Nabal maldecido y destruido delante de Dios. Luego si esperáramos a nuestro Señor Jesucristo, entonces él podrá renovar nuestra vida dirigiéndonos, podríamos llevar la vida nueva. Si no echamos el olivo silvestre, ¿cómo podríamos injertar una rama al buen olivo? Si se quiere cortar una rama para llevar al buen olivo por medio del injerto, deberíamos echar las ramas del olivo silvestre fríamente. Si quisiéramos valorar el olivo silvestre ¿cómo podríamos injertar al buen olivo? Las personas por más que quieren injertar y obtener buenos frutos y si quisieran tener remordimientos al cortarlos fríamente, los tales jamás se podrán hacer el injerto. La persona que quiere el injerto, por desear ver buenos frutos de la rama nueva injertada deberá cortar sin misericordia las ramas del olivo silvestre.
Si a la vida nueva queremos injertar en nuestra vida no debemos lamentarnos al cortar la vida vieja, decididamente debemos cortar con hacha, e injertarlo a la vida nueva, eso es concebir el nuevo corazón verdadero.