Anhelo ser como la mujer
samaritana en mi corazón
Aunque la palabra no parece tener ningún sentido, cuando usted la ve como la palabra del Señor, acepta esas palabras como algo muy precioso en su corazón, la verdad vendrá y con esa verdad vendrá tolerancia sobre los hermanos a nuestra iglesia en Corea y en el mundo y entonces nuestra iglesia y el mundo entero cambiarán.
UNA HERMANA ME AVERGONZÓ AÚN SIENDO PASTOR
"Pastor, mi hija perdió sus anteojos." Después de terminar el retiro espiritual del invierno, una hermana que recibió la salvación durante el retiro, participó por primera vez en el culto de nuestra iglesia. Ella vino a mí después de terminar el servicio y me contó sobre su hija.
Esa hermana estaba gozosa por la Palabra de Dios durante la semana del retiro, en el cual había experimentado la ser liberada del pecado que la había atado durante mucho tiempo. Cuando ella regresó del retiro, se dio cuenta que había perdido los anteojos de su hija que tenía ocho años. La niña, tenía problemas de vista, y estaba en tratamiento especial para corregirla con anteojos especiales, que eran muy costosos.
Ella estaba muy decepcionada porque no podía comprarlos fácilmente ya que necesitaba una orden especial. Ella se preguntaba:" ¿Quién tomaría esos anteojos? Ojalá alguien los encuentre y luego me los devuelva."
Aunque su corazón estaba triste. Dios le dio un nuevo corazón a través del Espíritu Santo. "Cuando ella perdió los anteojos de su hija, Dios lo sabía y habría podido evitar que ella no los perdiera pero ella los perdió. Eso significa que Dios hará que ella no tenga que usar los anteojos."
Ella vino a mí con fe y dijo, "Pastor, pienso que Dios hará que mi hija no use los anteojos de nuevo. Por favor, ore por ella. Entonces ella no tendrá que usar mas los anteojos."
Cuando escuché el testimonio de fe a través de una hermana que había conocido a Cristo y que no hacía mucho tiempo de haber recibido la salvación, me sentía muy asombrado, me avergonzó aún siendo yo pastor. Luego puse mis manos sobre la cabeza de esa niña y rogué diciendo “Oh, Dios, dale buena vista a esta niña, ayúdela para que no tenga necesidad de usar anteojos conforme a la fe de su madre. Después de orar nos despedimos.
Quizás dos semanas después, recibí una llamada telefónica de la hermana diciéndome “Pastor, mi marido está muy enojado porque no pedí unos nuevos anteojos. El doctor dijo que si ella no usara los anteojos deberá hacerse una cirugía pero mi marido no comprendió. ¿Pastor, debo pedir unos anteojos nuevos o no? Seguiré su decisión; Creo que Dios curará la vista de mi hija." Yo le dije a la hermana: traiga a su hija a mi casa esta noche a las nueve, para que el hermano Kim que es oftalmólogo la examine. Ella la trajo y el hermano Kim después de su trabajo llegó a mis casas y examinó a la niña detalladamente, durante 30 minutos. Luego nos dio un diagnóstico inesperado: esta niña…..ya recuperó su vista.
REGLAS QUE TRAEN BENDICIÓN, GOZO Y LA OBRA DE DIOS
Me di cuenta de que una regla que trae bendición, gozo y la obra de Dios en mí vida, y en la vida de los hermanos, fue la vida que experimentaron los hombres de la fe en la Biblia. En San Juan capítulo 4 aparece una mujer samaritana. Ella tenía cinco maridos, era muy inmunda, asquerosa según la perspectiva de los hombres, Jesús la encontró junto al pozo de la ciudad Sicar.
Jesús comenzó la conversación con ella diciendo, "dame de beber."Continuaba la conversación, Jesús le dijo a la mujer, "cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna...” (San Juan 4:13-14).
Pienso que esto es lo que ella debe haber pensado: "no existe tal agua. ¿Cómo es posible que no le de sed para siempre después de beber solamente una vez? De ninguna manera ¿cómo puede existir una fuente de agua que nos de vida eterna? Si preguntara a mucha personas sobre este pasaje, todos se burlarían y pensarían que es una broma.
¿Quien acepta las Palabras de Jesús y las tiene en el corazón, "el también podrá beber de esta agua?” Aunque soy un pastor, si él me hubiera preguntado yo le hubiese dicho “Oh, Señor de ninguna manera”, cuando la mujer samaritana oyó estas palabras. Le hubiera dicho al Señor; "¿de qué está hablando usted? No tiene sentido. ¿Está él jugando conmigo o está bromeando? Sin embargo, ¿qué dijo ella? La respuesta que ella dio me sorprendió realmente: "Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla."
Ella aceptó la palabra que el Señor le dijo, anhelaba llenar su corazón, de la palabra Dios y de agua viva.
Cuando leí ese pasaje, me imaginaba hablando yo con Jesús. Comprendí que nunca tendría el corazón de ella. No pude explicarme de lo respetable, preciosa, y hermosa que fue la mujer samaritana. Pero, yo no era como ella. No importa lo que oigo, en lugar de aceptar en mi corazón como es la palabra solamente lo que hago es pensar, comparar lo que veo y siento con las pocas experiencias que tuve y acepto cuando mis pensamientos concuerdan con mis razonamientos o experiencias.
Nunca he aceptado cosas que no concuerden con mis conocimientos. Todas las cosas que oigo los traigo a la mente y comparo con mis experiencias, pero nunca he grabado esa palabra en mi corazón. Pues emparejo la experiencia y el conocimiento en mi mente para aceptar. Yo fui así, si Jesús me hubiera dicho la misma palabra que le había dicho a la mujer samaritana hubiese rechazado definitivamente, sin aceptar en mi corazón, no haciendo caso a esas palabras. Pensé profundamente en mi ser. Sentía que Jesús me hablaba no solamente acerca de la mujer samaritana sino también de otras palabras más. Me olvidaba fácilmente de la palabra porque no concordaban con mis pensamientos y así la palabra no llegaba a mi corazón. Esa fue una de las razones por la cual no podía llegar a ser un siervo poderoso de Dios. No tenía la palabra en mi corazón me sentía más inútil.
De repente hubo en mi corazón arrepentimiento indescriptiblemente. Comencé a escudriñar nuevamente entendí que todas las grandes obras en la biblia suceden después de pasar por este procedimiento. Jesús le dijo al hombre enfermo por treinta y ocho años en el capítulo 5 de San Juan, "levántate, toma tu lecho y anda."
Era ridículo desde el punto de vista del enfermo por treinta y ocho años. ¿"si pudiera caminar por mis propias piernas porqué estaría acostado aquí? Mis piernas son como unos pedazos de madera. No tiene ningún sentido, él quizás está bromeando." Estaría seguro que él habría pensado algo así, pero el hombre enfermo por treinta y ocho años recibió la palabra de Jesús y se levantó. El estaba seguro que no podía tomar su lecho y caminar, y que no podía moverse. Sin embargo, el aceptó la palabra de Jesucristo, sin hacer caso a los pensamientos y del conocimiento que él había adquirido y se levantó por la fe.
El mismo pasaje sucedió cuando Jesús les dijo a los diez leprosos, "Id vosotros a los sacerdotes." De la misma manera, aunque Abraham sabía que su cuerpo estaba casi muerto a pesar que él tenía casi cien años, y la inercia de la matriz de Sara, cuando Dios le dijo algo que era totalmente diferente a la realidad que él conocía recibió la palabra Dios en su corazón.
Después de que Dios nos da su palabra, y pone en nuestros corazones, sucede la obra de Dios a través de su palabra.
SATANÁS QUIEN DOMUNÓ MUCHO A LOS SERES HUMANOS
Satanás dominó durante mucho tiempo a los seres humanos. Mientras él los controla llena de desconfianza el corazón de miles para que Dios no obre en ellos. Satanás entrena intensamente a los seres humanos para que no crean en nadie, sino solamente en su propia experiencia y en sí mismo. Las personas pierden la confianza entre ellos a medida que van experimentando las cosas de la vida. Consecuentemente, la persona cree en sí mismo, no acepta totalmente nada sino solo cuando está de acuerdo con su propio pensamiento.
Y así Satanás engaña al ser humano. Muchas personas creen que su juicio incorrecto es correcto, y cree en su propia experiencia y opinión. Aún Dios tiene un poder inimaginable pero el ser humano rechaza la Palabra de Dios porque la Palabra de Dios no concuerda con sus razonamientos.
En San Juan capítulo 3, Jesús habló con Nicodemo. El fue a Jesús con el poco conocimiento y la experiencia que él tenía. Jesús dijo: "¿Eres tú maestro de Israel no sabes eso?" En San Juan capítulo 11, antes de salvar la vida de Lázaro nuevamente, le dijo a Marta y de María, "Tu hermano resucitará." No aceptaron la palabra de Jesús. Llegaron delante del sepulcro, Jesús dijo, "quitad la piedra." Pero dijeron, "Señor, hiede ya, porque es de cuatro días."
Es decir, "¿porqué es necesario quitar la piedra puesto que él se ha descompuesto y huele ya? Aunque quitemos la piedra, ¿que puede el hacer?" En San Juan capítulo 11, describe claramente la imagen de los seres humanos que van contra la palabra Jesús.
RESPETAR A DIOS ES
Cuando la hija de la hermana había perdido sus anteojos, ella se enojó: ¡Los anteojos son muy costosos! ¿Que voy a hacer? ¡Perdí un par de anteojos tan costosos! Alguien debe haberlos encontrando. ¿Porqué ningunas personas los de devolvió?" era su propio pensamiento lleno de quejas y descontentos. Inmediatamente luego, una idea distinta vino al corazón de esta hermana: “cuando mi hija perdió sus anteojos, Dios también lo sabía. Si Dios hubiera ayudado, no habría perdido los anteojos.
¿Pero porqué Dios permitió que mi hija perdiera sus anteojos? ¿Fue Dios quien permitió que mi hija perdiera sus anteojos? Si es así Dios permitirá que mi hija viva sin anteojos. ¡Los ojos de mi hija serán curados! Ella no necesitara los anteojos más!"
Su fe le ayudó, aunque no hacía mucho tiempo que había recibido la salvación, ella era muy joven y espiritual, pero tenía una fe muy preciosa. No cualquier persona podría tener esa fe. Los creyentes de Dios son asidos por la potestad de Dios. Hay gente que no puede creer en Palabras pero acepta las palabras que oye a las personas según su propio pensamiento. Esta gente respeta la palabra de Dios más que su propia experiencia, conocimiento, pensamientos y opiniones. Aunque no empareja con sus vidas, por la fe, aceptan la Palabra de Dios
LA FE HERMOSA E ILIMITADA DE LA MUJER SAMARITANA.
En Juan capítulo 4, la mujer samaritana conversó con Jesús. Luego maravillosamente, muchos samaritanos reciben salvación a través de la evangelización. En poco tiempo el corazón de la mujer samaritana cambio completamente desde su interior, en el capítulo 4 de Juan cuenta como ella tuvo una conversación breve con Jesús, volvió a casa cambiada y comenzó a testificar la salvación que había recibido.
Cuando predicamos a una persona, decimos muchas cosas, explicamos, damos ejemplos, abrimos la Biblia, pero no es fácil que esa persona reciba la salvación. Pero tan pronto como la mujer samaritana recibió la salvación, muchos escucharon y regresaron a Dios.
Al ver a la mujer samaritana, parecía respetable, santa, y hermosa aunque las palabras que Jesús decía no tenían sentido, pero ella recibió esas palabras en su corazón confiadamente.
Por eso, eligieron a una mujer hermosa delante de Dios, y su historia fue escrita en el capítulo 4 de San Juan.
Mucha gente no puede ser liberada de su pensamiento cuando escucha la Palabra de Dios. Acepta la Palabra de Dios cuando concuerda con su situación. La mujer samaritana se veía muy hermosa, Después de conocer a la mujer samaritana, miraba a los hermanos y hermanas y a mí en nuestra iglesia. En ese momento, me sentí muy avergonzado, porque la comparamos con nosotros mismos, me sentía carente de fe."¡Por eso no podía ser un siervo de Dios! Por eso Dios no podía trabajar en nosotros."
Ahora, deseo ser la mujer samaritana o un hombre enfermo por 38 años. Si tuviera esa fe, aunque no caminara no sería problema, aunque hubiera cambiado cinco veces el marido no serian un problema. ¡Si fuera la mujer samaritana, que podría escuchar simplemente la palabra del Señor, sin hacer caso de mis pensamientos sin que concuerden con mis experiencias o no, siendo enfermo, pobre, ignorante, teniendo carencia de aspectos, siendo rodeado por los enemigos, y el caer en dificultades no sería un problema! Si la Palabra viva de Dios está trabajando en mi corazón, si Jesús me guía y conduce nada será un problema. Si una persona está contra la Palabra de Dios y piensa que su opinión es más correcta que la palabra, cuando tenga enfermedad, deuda, carencia de afecto, pobreza, ignorancia estas se convierten en problemas. Pero no existen problemas para los que viven con Jesús, el hijo de Dios.
Verdaderamente llegué a admirar a la mujer samaritana, a pesar que lo que decía Jesús no tenía sentido para ella, ella aceptaba en su corazón la palabra como algo muy valioso
LA PERSONA EN QUIEN DIOS PUEDE TRABAJAR
Hoy en día Dios también está hablando a nuestros corazones a través de los 66 libros de antiguo y nuevo testamentos así como Jesús hablo con la mujer Samaritana y con el hombre enfermo por treinta y ocho anos. Cuando abrimos la Biblia, el Señor habla a cada uno de nosotros como hablo a la mujer Samaritana. Espero que los lectores sean persona, de fe como la mujer Samaritana, quien le dijo: “Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla”. Cualquier palabra puede ser, si empareja con nosotros o no, sin importar nuestros pensamientos.
Por eso mucha gente recibió la salvación, descubrió al Señor a través de la mujer Samaritana, Dios quiere que muchas almas nazca de nuevo a través cada uno de nosotros. Si alguien acepta la palabra de Jesús sin importar sus pensamientos, cambiara no solamente sí mismo, sino toda la gente alrededor del. Espero que Dios pueda trabajar a en mucha gente a través de su poder